Tu Optitud

 

Modelo Optitud

 

Estamos inmersos en una poderosa revolución social, política, económica, organizacional y humana.

Cuando registré mi concepto Optitud, lo hice para dar, o por lo menos intentar, dar respuesta a la indefensión no sólo aprendida, sino impuesta a golpe del rey, un poderoso caballero llamado “Don Dinero” y su visible e invisible poder económico. Nuestro mundo gira en torno a él. Diríamos somos “dinerocentristas“.

Esto fue hace casi 3 años, y ahora cuando saco tiempo de mi exigente trabajo y de mis formaciones y conferencias, estoy escribiendo mi segundo libro. Libro dedicado a las 15 vitaminas del Modelo Optitud. Libro con artistas invitados ( smile). Voy por el cuarto capítulo, y sé que te gustará.

Vayamos al grano.

Allen Frances, psiquiatra que colaboró en la redacción del manual de transtornos psiquiátricos llamado “DSM-4”, dijo “BASTA” y no colaboró en la redacción del último Manual, el DSM-5. Su rebeldía dentro de la profesión le granjeó más de un reproche y no menos críticas y aislamiento.

En este artículo “Un psiquiatra en pie de guerra”, expresa el porqué se rebeló. Si no quieres abrir el enlace, te lo resumo :

 

Nos inventamos enfermedades que antes no existían para satisfacer a la industria farmacéuticaAllen Frances

 

Hemos ido dotando de manera lenta, paulatina e inexorable al ser humano de indefensión, le hemos administrado “píldoras mentales” más dañinas si cabe que las propias “píldoras físicas“,poco a poco le hemos enseñado que él, por sí sólo, no es capaz de solucionar sus problemas si no es recurriendo a la química. No quiero decir que no sea necesaria en algunos casos, pero el problema radica en que hemos universalizado la utilización de fármacos para todo tipo de problemas, a los cuales les hemos dado la etiqueta de “problemas mentales“, cuando en tiempos de nuestros padres y abuelos, se solucionaba sin medicamentos. No con ello quiero ser retrógrado, y afirmar que cualquier tiempo pasado fue mejor, los avances de la medicina y la farmacia son innegables en los últimos 50 años.

El problema radica en que cada año medicamos más, cada año surgen nuevas enfermedades, el “DSM-6” ya tendrá un tamaño considerablemente superior a su antecesor, y así sucesivamente, la industria gana cada vez más. Todo debe tener un límite, una supervisión, dejarlo todo al libre mercado nos convierte en esclavos.

 

Sin ética y honestidad nos dirigimos a un mundo sin reglas ni destino@ilazcoz

 

Hemos enseñado al ser humano que es incapaz, que no posee las facultades necesarias para afrontar las adversidades.

La psicología durante más de 100 años, ha tratado transtornos y desórdenes mentales, hasta que en 1998 nace la Psicología Positiva, y es entonces cuando se empieza a dotar al individuo de herramientas para poder crecer en positivo.

Le damos una importancia vital en nuestra sociedad a factores externos a nuestro control, a cosas que no influyen poderosamente en nuestra felicidad, y pensamos que el constructo económico sobre el que construimos nuestras vidas nos la dará. Todos estos supuestos se apoyan en pilares de barro.

Continuando con la profesión de la psiquiatría, y abundando en su clara inclinación farmacológica, ¿qué me dicen de este otro artículo,  “La psiquiatría está en crisis” ?:

 

” En el curso de esa indagación, una cascada de datos demoledores: en 1955 había 355.000 personas en hospitales con un diagnóstico psiquiátrico; en 1987, 1.250.000 recibían pensiones en EE UU por discapacidad debida a enfermedad mental; en 2007 eran 4 millones. El año pasado, 5. ¿Qué estamos haciendo mal?”

Cuando nace la Psicología Positiva, nace para emponderar al ser humano, cuyo eje central es el ejercicio de algo que todo tenemos en nuestro interior, nuestras fortalezas. Todo empieza dentro de uno mismo, y sólo entonces podremos dar, no a todos ( smile- ver “Dar y Recibir de Adam Grant” ). Enseña al individuo, que el poder es interior, y que el control de nuestras vidas es interno, no externo, ya lo apuntó en su fantástico libro ” Los 7 hábitos de la gente altamente eficazStephen Covey . El dinero, éxito, pareja, hijos, etc, se ha demostrado que no correlaciona de manera muy significativa con un aumento de nuestra felicidad, así lo refleja Sonya Lyborminsky en su último libro “Los mitos de la felicidad”.

Perseguimos el éxito, perseguimos nuestra  imagen ideal, imagen que nos ha prestado la actual sociedad, de la que todos formamos parte. Nos perseguimos a nosotros y en ocasiones ni nos encontramos, pensamos que una vez lo tenga todo obtendré la felicidad, y es justo al revés, por eso hablar de felicidad en las empresas parece estar de moda, bienvenida moda diría yo. Ya era hora que nos diéramos cuenta que la única manera de hacer sostenibles a nuestra empresas es con empleados felices. Ya lo apuntan desde Harvard, Tal Ben Shahar y Shawn Achor:

Nos han enseñado a que el éxito nos daría la felicidad, las Universidades y las Escuelas de Negocio de todo el mundo así nos lo enseñan, cuando es justo al revés, todo es consecuencia última de una persona feliz

Y para muestra otro artículoEn auge las empresas que miden la felicidad de sus empleados  “.

Llegados a este punto, y con muchas similitudes con nuestro Modelo de Felicidad Sostenible , tengo ya perfilado mi Modelo Optitud Modelo de 15 vitaminas de eficacia probada por separado, y seguro que también lo tiene agrupando varias vitaminas entre sí, como así lo refleja el presente artículo ” The secret to happiness starts with one small step “. En este artículo habla de tres vitaminas de mi Modelo, los momentos, la música y las relaciones positivas. Seguro que hay correlaciones muy potentes entre las demás vitaminas, el camino está por recorrer, y doy fe,que a mí me funciona.

Empecé con la Vitamina 1-Relaciones positivas, y la Vitamina 15-Amor, es el que cierra el círculo:

Modelo

Muchos hablan de descubrir nuestra fuerza interior, de la importancia de una actitud positiva, de la importancia del optimismo en nuestras vidas, pues bien, Optitud lo condensa todo en una sola palabra, e indica el camino a través del Modelo Optitud, ¿Quién da más? ( smile). Simple, pero poderoso.

Todo ser humano tiene un voltaje desaprovechado, una corriente que se interrumpe debido a los “ladrones” que se aprovechan de nosotros, de nuestra energía. Saber rodearse de relaciones positivas es todo un arte, es una señal de inteligencia, y en ocasiones marcara tu tendencia al alza o al hundimiento en las profundidades abisales.  No esperes que la industria te lo vaya a solucionar todo, tu tienes tu parte de responsabilidad.

Alimenta esta fuerza interior, esa Optitud, y hazlo con el oxígeno que representan tus relaciones positivas.

Si has llegado hasta aquí gracias “again”, y si te ha gustado y lo compartes me harás un poco más feliz, y tarde o temprano te volverá tu boomerang de positividad ( smile)

Un abrazo fuerte!

Iosu Lázcoz Iso

www.optitud.es

Compartir:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+