Talento y Esfuerzo

talento

 

El verano es tiempo de lectura, y una que me ha gustado especialmente es el primer libro de Angela Duckworth llamado “Grit”.

Posee la Licenciatura en Neurobiología por Harvard, Máster en Neurociencia en Oxford, y el Doctorado en Psicología por la Universidad de Pensilvania. Ha sido consejera en la Casa Blanca, para CEOs de la Lista Fortune, equipos de la NBA y de la NFL entre otros muchos trabajos. Hecha ya la presentación, empecemos.

Resulta que todas las mediciones que tenemos en nuestros colegios y universidades, y empresas, miden aptitudes, en definitiva miden los conocimientos del candidato. Buscan talento, buscan el deslumbre de las figuras en ciernes, todos quieren a “ganadores” en su equipo que destilen seguridad y autoestima. Parece como si el talento fuese por sí mismo condición necesaria y suficiente para triunfar en la vida, para hacer triunfar las empresas, pero por el camino nos hemos dejado algo muy importante, el esfuerzo y la perseverencia, tal y como demuestra Angela en sus investigaciones.

En la escuela militar de West Point, cada año se reciben 14.000 solicitudes, de las cuales admiten en la primera criba a 4.000. Estos son sometidos a durísimas pruebas tanto mentales como físicas. De esos 4.000 sólo 1.200 superan las pruebas. Todos los que las superan son capitanes de equipos deportivos de sus respectivas universidades y todos tienen un expediente académico brillante. Pero aún queda otra criba, un 20% adicional desisten en las próximas semanas. 960 son los que finalmente se gradúan , es decir un 6,85% de los candidatos que se presentan se licencian. Y todos los que se presentaron tenían talento de sobra. Inquietante resultado, y lección a tener en cuenta.

 

La determinación feroz en la conquista de un objetivo es lo que caracteriza a los que no abandonan @ilazcoz

Cuando todo va bien, cuando la situación del mercado no es tan exigente y difícil como lo es ahora, con sólo disponer de talento podría ser suficiente, pero cuando las cosas se complican,

 

Cuando la competencia y la exigencia es feroz, hacen falta otros recursos adicionales para poder alcanzar tus objetivos @ilazcoz

Dos de las virtudes de mi Modelo Optitud, el optimismo y la lucha están íntimamente interrelaccionadas  entre sí y con la perseverencia. Esperar lo mejor (esperanza) y luchar por conseguirlo es un ejercicio  que no todo el mundo está dispuesto a realizar. De hecho sólo unos pocos están dispuestos a pagar el precio.

Estas personas dotadas de esta virtud del carácter tienen 4 características:

  1. Determinación feroz
  2. Resiliencia
  3. Trabajo duro
  4. Saben en lo más profundo que es lo que quieren

 

Según los estudios de Angela en West Point, determinación y talento no correlacionan, es decir

Tener mucho talento no indica que vayas a utilizarlo @ilazcoz

Angela demuestra en diferentes profesiones, desde militares, vendedores, equipos de balocesto, alumnos de instituto, etc, que los candidatos con mejor puntuación en su “Grit Scale” , son los que no abandonan, mientras que los que obtienen las puntuaciones más bajas sí, estas puntuaciones bajas son el mejor predictor sobre quiénes abandonarán antes.

Excepto los locos, los hombres no difieren mucho en intelecto, sólo lo hacen en entusiasmo y en trabajo duro .Charles Darwin

En la Universidad pedimos en España la media de notas de Bachiller y COU para acceder a ciertas carreras, en EEUU aplican la prueba SAT como criba para acceder a sus Universidades. En las entrevistas de trabajo seleccionamos a los que más talento tienen y son aquellos con los expedientes más brillantes en la Universidad. Ellos son seleccionados en las primeras rondas del Draft (terminología de la NBA) por parte de las empresas más punteras.

En nuestras pruebas de selección y en nuestra sociedad acribillamos a los candidatos a test psicotécnicos y demás pruebas que ponen a prueba sus aptitudes, sin embargo hay una parte de la película que no visionamos, las actitudes y las virtudes del carácter de los futuros empleados. Estas son precisamente las que harán que el trabajador pueda aportar lo que las empresas necesitan y ellas aportarle al trabajador aquello que le permita desarrollarse, aquello con lo que disfrute, aquello que le haga“fluir” con frecuencia.

La sociedad valora más a los “talentosos” que a los “esforzados“, los selecciona primero, así lo ha estudiado la psicóloga Chia-Jung Tsay profesora de la UCL School of Management . Chia es precisamente es una profesional con talentos múltiples.

¿Qué líderes seleccionamos en nuestras empresas? pues nos pasa otro tanto de lo mismo. El Psicólogo Sir Chris Emmons lo expresa en este post. Indica una serie de virtudes que no se contemplan a la hora de seleccionar líderes y que son claves en el desempeño de los mismos.

En la sociedad de hoy en día ponemos el foco en demasía en el talento, hablamos de incorporación de talento, de retención del talento, creamos concursos como “Got Talent”, “Master Chef ” etc, donde el niño o adulto se compara continuamente con los demás y llega a aseveraciones del tipo, “no valgo para nada”, ” no tengo talento”, ” no tengo talento en nada y siempre será así”.

Medimos el CI (Cociente Intelectual) en la televisión, y a los de alta puntuación los llamamos inteligentes, creando un agravio a los que no puntúan alto. Sin embargo la foto que con estos programas hacemos, que diseñamos con nuestros Proyectos Curriculares en nuestras Universidades, esa foto no abarca toda la realidad del candidato. Todo lo que la gente exitosa ha trabajado, todas las renuncias que ha realizado, todas las horas que ha metido después de clase, o el trabajo para perfeccionarse, todo eso no sale en la foto, no interesa, no está de moda, no lo educamos, no lo transmitimos.

Es cierto que el talento es necesario, y no seré yo quien lo desdeñe. Es importante cultivar el talento, y si eres un “natural” y encima te esfuerzas continuamente lejos de autocomplacerte, estarás yendo por el camino del crecimiento. Seleccionar talento es de crucial importancia, pero no es suficiente.  Recuerdo esta frase:

Todos tenemos una serie de recursos y sólo unos pocos los utilizanWilliam James

Famosos son los casos en los que hemos emitido diagnósticos erróneos sobre el talento de las personas, casos como el de Albert Einstein (rechazado por la Universidad de Bern), y otros muchos lo atestiguan.

 

Foto: Scott Barry Kaufman

Para finalizar está el caso de Scott Barry Kaufman. En la escuela fue diagnosticado como un alumno de “aprendizaje lento“, estaba dos o tres escalones por debajo de la clase. Le hicieron el test más famoso de inteligencia, el antes mencionado CI(cociente intelectual), y dados los pobres resultados le mandaron a un colegio para niños con problemas de aprendizaje. Así se lo creyó Scott hasta que a los 14 años un profesor le preguntó ¿por qué no estás en una clase más avanzada? Scott se empezó a cuestionar las creencias limitantes que sobre su potencial le habían vendido. Empezó a practicar el celo 9 horas diarias, empezó pronto a ganar premios, a ingresar en las orquestas de los institutos, hasta que otra vez tropezó con otras pruebas, esta vez las SAT de la Universidad Carnegie Mellon, lo volvieron a tumbar.

El como buen luchador perseveró hasta que entró en el programa de ópera de la citada Universidad. ¿Qué consiguió Scott con su talento, esfuerzo, esperanza y fe?

  • Licenciado por la Universidad de Carnegie Melon en Psicología y en la interacción entre los computadores y los humanos
  • Doctor en Psicología Cognitiva por la Universidad de Yale
  • Máster en Psicología Experimental por la Universidad de Cambrigde 
  • Director del Instituto de la Imaginación
  • Investigador de la Universidad de Pensilvania en el Centro de Psicología Positiva, sobre temas de creatividad,inteligencia y bienestar
  • Escribe ocasionalmente para Harvard Bussiness Review, y Psychology Todayentre otras.
  • Autor de ” Ungifted; Intelligence Redefined” y ” Wired to create; Unraveling the mysteries of the creative mind
  • Concertista de ópera ( celo )

Tres aspectos me gustaría resaltar de Scott, el primero el profesor que cambió el rumbo de su vida a los 14 años, y el segundo es que con su feroz determinación y otros ingredientes tales como el optimismo y horas metidas, consiguió alcanzar elevados logros en su vida, y el tercero es que disponemos de instrumentos de medición que fallan, y lo que es peor, sólo se aplican en un campo de las habilidades del candidato muy reducido y medido con herramientas caducas.

La cultura del esfuerzo debe ser recuperada, en los últimos 50 años se ha ido perdiendo paulatinamente este valor del trabajo duro,los atajos fáciles conducen a individuos débiles y desprotegidos frente a las demandas actuales, a la alta presión y a la feroz competencia. Los medios de comunicación entretienen y no forman, pintan una realidad de consumo pasivo, sin esfuerzo, fácil, todo es posible, cualquiera puede conseguirlo… Pero no, no todos nacemos con el mismo talento, ni debemos imitar talentos que no son los nuestros, y debemos trabajar duro. Quién algo quiere, algo le cuesta dice el refrán. Recuperemos el trabajo duro, el trabajo con el que disfrutemos, sólo así conseguiremos evolucionar como personas y como especie.

Si has llegado hasta aquí te doy las gracias, y si lo compartes me harás muy feliz.

Iosu Lázcoz Iso

CEO Optitud

www.optitud.converxa.com

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