Para y siente

 

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El otro día me encontraba quitando tréboles del jardín, lo habían invadido, y empecé a eliminarnos uno a uno, sin productos químicos. 4 horas de esfuerzo atento.

Me vino a la memoria el fabuloso libro “ Mindfulness en la vida cotidiana” de John Kabat-Zinn, y empecé a aplicar sus enseñanzas.

Me concentré en todos los elementos del trébol, sus hojas, pedúnculos y sus raices, a la par que practicaba la respiración diafragmática. Mi mujer me “cazó” en un estado de semi-trance que la asustó un poco ( smile ). Mi cabeza me llevaba una y otra vez a mis preocupaciones diarias, y cada vez que lo hacía, volvía a empezar con mi respiración.

Al abandonar esta concentración- ya que no me considero ni mucho menos un avezado practicante- me daba un arrebato y en lugar de eliminar los tréboles desde la raíz, eliminaba su parte aérea y parte de césped, dejando la raíz intacta, con lo que estaba haciéndolo mal. Cuando me serenaba, me tranquilizaba, volvía a mi la máxima concentración, para desempañar mi labor con eficacia. Mi cerebro quería dejarlo, pero no había acabado, por lo que una y otra vez luchaba conmigo mismo, a base de empezar una y otra vez y respirar, al final lo conseguí.

Recomiendo esta actividad u otra cualquiera que nos exija concentración continuada, y verás como se diluyen tus preocupaciones como un azucarillo en la leche caliente.

En esta vida del siglo XXI la vivimos a toda prisa, la llenamos de actividades, el aburrimiento no se lleva, clases de danza, de violín, de baloncesto, de ping pong, y todo en dos días. Sin embargo una práctica con tantos beneficios para la salud y la psique que requiere frenar la actividad de nuestros niños, y enseñarles a respirar , tranquilizarse, de observar con ojos curiosos nuestro entorno, eso no se lleva, no está de moda.

Empiezan a aparecer estudios sobre estrés en edades tempranas, así como los perjuicios que las nuevas tecnologías llevan cuando se abusa de ellas. Han traído unos beneficios innegables, pero también efectos colaterales, la educación en las NT se antoja indispensable en nuestros colegios.

Vamos rápido, y en lugar de observar y saborear nuestro entorno cercano, nos dedicamos a desgastar nuestras huellas dactilares con nuestros dispositivos rápidos y de última generación.

Educar en la abundancia y en la rapidez genera individuos vacíos y estresados.

Para y siente.

Un abrazo.

 

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