Modelo Optitud; Vitamina 10 – Entorno

 

Mi Entorno

A nivel micro, nuestras células se hayan inmersas en medios ácidos o alcalinos cambiantes, el líquido que conforma nuestros tejidos cambia, y se altera siguiendo factores ambientales. Este medio acuoso, dará lugar a unos compuestos u otros en función de su acidez o alcalinidad.

Dentro de cada una de nuestras células, se encuentran nuestros núcleos donde se aloja todo nuestro material genético. Nuestras membranas son semipermeables y nuestras células son sensibles a todo lo que pasa a su alrededor.

 

Foto: www.poemasfilosóficos.blogspot.com

Cuando estudiaba genética en 1989, se creía, que el 90 % de nuestro material genético era mudo, era basura, no servía para nada. Hoy se sabe que el 90 % de nuestro DNA participa activamente en procesos celulares de todo tipo.

Así pues, nuestros genes se hallan sometidos a un caldo bioquímico que configurará su disposición espacial y con ella su expresión. Estos genes estarán ” dormidos” hasta que algo o alguien les despierte.

Cuando hablamos de genética, debemos ser sumamente prudentes, ya que es una disciplina de la que nos queda aún mucho por conocer y descifrar. En contra del determinismo genético,empieza a sonar con fuerza la Epigenética , que es cómo influye el entorno en la expresión de nuestros genes, esto cambiará irremediablemente todas las fórmulas que hablan de porcentajes en genética.

Pero no sólo nuestro entorno micro afecta a la expresión de nuestros genes, sino que también contamos con un entorno macro que también influye poderosamente en lo que somos. Así como nuestras células se ven afectadas por lo que sucede a su alrededor, las personas no íbamos a ser menos.

bean entorno

 

 

 

Este entorno macro podría resumirse en los siguientes puntos, afectando tanto la calidad como la cantidad de los mismos :

 

 

 

 

  • Relaciones
  • Medios consumidos
  • Alimentación
  • Vivienda
  • Entorno laboral
  • Comunicación
  • Emociones
  • Deporte
  • Horas de sueño…

Hay determinados entornos que son favorables para el florecimiento de la persona, mientras que otros consiguen todo lo contrario. Identificar ambientes tóxicos es no sólo importante para el profesional, sino también para la persona. Esta vivirá lastrada por personas y situaciones que no puede controlar, o vivirá con el oxígeno que le aportan personas y entornos favorables en los cuales desarrollar todo su potencial.

Desarrollar entornos profesionales positivos, no consiste en poblar de “Smiles” las paredes de la oficina o fotos de atardeceres, que aunque pueden provocar saboreo de momentos pasados, no son suficientes para crear el caldo ideal que permita expresar todo nuestro potencial. Estos entornos ideales dan para otro post.

Rodearnos de belleza y de entornos saludables en nuestra vida, tendrá  efectos positivos a medio plazo, tanto a nivel personal como profesional.

Cuando entro en empresas en las que el taller tiene todas las paredes ennegrecidas por la actividad, sin luz natural, con un ruido ensordecedor, con escasa interacción entre las personas, con nula comunicación, o con comunicación negativa, con esa sirena horrible que anuncia el cambio de turno, es lo más parecido a un infierno en tierra, un ambiente que no invita a empezar el Lunes con una sonrisa en el rostro y con ganas de aumentar tu productividad.

Hay muchos más factores que configuran una empresa saludable, y tanto el entorno inerte como el móvil que fabricamos, serán los factores diferenciadores en el éxito en el desempeño de las personas.

Esos profesionales salen de trabajar e ingresan en su vida personal, el discontinuo no existe, aquí también influye nuestro entorno. La buena noticia, es que este entorno lo podemos fabricar nosotros mismos. Podemos elegir nuestra respuesta, nuestra actitud ante un entorno hostil, podemos ” decorar” nuestros ambientes, y nuestra vida, a voluntad. 

Las personas con las que nos relacionamos, tienen un efecto positivo y constructivo, mientras que otras tienen un efecto negativo y devastador. ” Compramos” las ideas ajenas, dejando de lado nuestro ser, nuestras motivaciones, jugamos a ser un buen samaritano y en un ejercicio de poca asertividad y mucho optimismo, toleramos y toleramos. Estas personas emiten diagnósticos sobre todo lo que hacemos o decimos, y son altamente corrosivas. Si fuera un residuo nuclear, sería enterrado en el fondo del mar, pasando así la pelota a nuestro sufrido entorno marino.

No estamos sólos, y todo nos infuye, aún cuando pensamos que somos independientes y libres, nos damos cuenta que no lo somos en absoluto. Lo invisible también nos afecta, lo lejano también, así que nuestro microcosmos se haya fuertemente interconectado con otros y estos modifican nuestro “caldo”.

Puedo dar recetas de las que no se siguen ( smile ), pero te daré una nada más :

Dibuja un círculo, dentro de él escribe los nombres de las personas que te aportan en tu vida. Concéntrico a este primer círculo, dibuja un segundo círculo y vuelve a escribir los nombres de amigos que están presentes en tu vida. Los del primer círculo son los más cercanos a tí, los que te dan más fuerza. Son el núcleo duro de tus relaciones. A medida que se alejan los nombres de él, serán relaciones más distantes. Una vez escritos todos los nombres de las relaciones que están presentes en tu vida, evalúa cuáles te aportan, y cuáles te restan. Las que te restan, reúnete con ellas, y trata de solucionarlo, si no tiene solución elimínalos de tu círculo.

Cuida tu entorno, cuídate!

¿ Qué mejor manera existe de crear entornos saludables que sonreír? ¿ Cuántas veces lo hacemos en nuestras empresas? ¿ Lo hacemos de forma auténtica y sincera? Os dejo un vídeo que os gustará.

Un abrazo.

 

Compartir:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+

Jun, 27, 2014

  Actitud

0

SHARE THIS