Modelo Optitud- Vitamina 7; alegría

como_hacer_reir_al_bebe1[1]Dos días antes de nacer, paseaba mi madre por la calle estafeta de Pamplona, cuando se encontró con un viejo amigo. Los dos empezaron a charlar animosamente, y mi madre cada dos frases reía a carcajadas. Cuando su amigo le preguntó cuando “salía de cuentas”, mi madre le dijo que ya había salido y acto seguido soltó una carcajada más grande todavía. El amigo concluyó, ” si vas a dar a luz y estás venga a reírte, tu hijo va a ser un niño muy alegre”. Y aquí estoy, hablándote de una de las vitaminas más poderosas del Modelo Optitud, crucial y muy presente siempre en mi persona, y difícil de observar en un entorno castigado por la “indefensión aprendida pesimista perpétua” que tenemos.

La vitamina 7 la podéis tomar por vía oral, es decir hablando con vuestros amigos más cercanos ( smile ), desconocidos, conocidos y demás miembros de la tribu. También la podéis tomar por vía parenteral, o sea parientes ( smile, smile ), y en general la puedes obtener de muchísimas maneras, sólo necesitas QUERER, y despúes abrir tu diafragma y observar todo lo que la vida pone a tu alcance.

Somos química; los neurocientíficos lo explican desde el punto de vista de la química hormonal que vuelve más activas a nuestras neuronas cerebrales iniciándose una cascada de contactos entre distintas partes del cerebro que nos abren hacia el exterior, hacia los demás.

Somos física; el contacto físico también ayuda . En niños está demostrado que ayuda a su desarrollo cognitivo y emocional. De adultos ya nos cuesta más, el contacto físico lo vamos abandonando conforme vamos creciendo. Abrazarnos con frecuencia contibuye de manera eficaz en la generación de alegría. Andy Stalman, habla de la necesidad de dar 8 abrazos como mínimo todos los días. Abrazos con todos los sentidos puestos, sinceros. No fingidos y débiles. El contacto con la naturaleza ayuda, así un simple paseo de 20 minutos todos los días, es una fuente importante de vitamina 7.

Somos genética; ñiños de una misma familia y separados por un año de edad, uno es alegre y otro no. Todavía en pronto para ubicar los genes responsables, pero llegará un día que lo sabremos.

Somos entorno; este es el interruptor de nuestros genes. Es el combustible de nuestra llama, o el agua para nuestro fuego. Nuestro entorno influye poderosamente en nuestra alegría, e incluso tiñe nuestro cristal de un color que o bien amplía nuestro campo visual, o bien lo reduce y lo tiñe de tonos oscuros. Nuestra perspectiva se ve alterada, nuestro juicio afectado, y nuestro optimismo en el futuro claramente distorsionado. Cuidado con estos CENIZOS o P.E.L.M.A.S. ( Porquería En La Mente Ajena ), ya que son altamente virulentos. Los expertos aseguran que para que aparezca la alegría, se necesita un entorno seguro y conocido.

Somos emoción; la simple aparición de la alegría influye sobre las demás emociones positivas, al mismo tiempo que estas producen alegría. La alegría es causa y consecuencia a la vez. Desde luego una aplicación conjunta de varias emociones positivas juntas, es más probable que aparezca la escurridiza alegría.

¿ Has probado estar en silencio, en un retiro aislado del mundo, durante una semana completa ? ¿ Te produce serenidad? ¿ La serenidad hace que aparezca la alegría ?. En ocasiones esta dama misteriosa se presenta como por generación espontánea, sin existir un motivo previo, nos sentimos bien, felices, serenos, alegres, y no sabemos por qué.

La alegría es una de las emociones positivas más potentes que causa :

  • Contribuye al desarrollo cognitivo
  • Favorece los intercambios sociales
  • Mejora en rendimiento profesional
  • Contribuye al desarrollo de la inteligencia emocional
  • Contagia de manera poderosa a los demás
  • Amplía tu campo visual
  • Favorece actitudes solidarias
  • Favorece la resiliencia
  • Favorece e incrementa el saboreo
  • Favorece el pensamiento optimista
  • Actúa como catalizador de otras emociones positivas

 

Más allá de la química, de la física, de la genética, y del entorno, está tu firme voluntad de propiciar instantes de alegría que no sólo te proporcionarán placer, sino que paso a paso, cambiarán no sólo la manera de ver las cosas, sino te ayudarán en tu cambio personal. En ese sentido la alegría es una actitud, es cuestión de Optitud.

Cierto es que algunos hablan de una confabulación mundial de acontecimientos negativos, pero es igualmente cierto que algunos pensamos que existe una confabulación mundial para proporcionarnos alegría y momentos felices que propicien nuestro crecimiento. Profesionales tan dispares como Martín Berasategui, Bertrand Russell, Uri Gheller, y Viktor Frankl nos hablaron en su día de tal conspiración positiva.

Noto como la gente tiene ganas de experimentar alegría con más frecuencia, hastiada ya de la mustiedad de su entorno, necesita palpar la otra cara de la moneda, la otra parte oculta de la vida. Hay millones de personas que ríen sin tener nada que comer al día siguiente, que viven con lo mínimo, que no saben si comerán mañana, sin embargo viven cada minuto con alegría, ríen con frecuencia.

Los del primer mundo hemos perdido de vista a esta dama misteriosa llamada alegría, y pensamos que aparecerá envuelta en grandes ropajes y grandes fastos, sin embargo aparece de puntillas, desnuda, y sin avisar.

Es difícil sí, pero resignarnos y aceptar la tristeza como el barniz de nuestra vida, representa un serio riesgo para mí, para los míos, y para la sociedad. Es nuestra responsabilidad inyectar alegría al prójimo, para desde ahí cambiar el actual “smog” que nubla nuestra perspectiva.

No perdáis el tiempo ni en llorar el pasado ni en llorar el porvenir. Vivid vuestras horas, vuestros minutos. Las alegrías son como flores que la lluvia mancha y el viento deshojaEdmon Gouncourt

Nunca me canso, de adjuntar este vídeo, su alegría se ve en sus ojos, sus emociones nos traspasan, su alegría nos emociona, aquí os dejo al gran Tony Melendez:

 

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Feb, 04, 2014

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