Martín sale de la cueva

 

A Martín no le quedan ya lágrimas que derramar, ni tiempo que perder. La sonrisa  de uno de sus retoños, moviliza en él lo más poderoso, su voluntad, su valor . Conocedor de los peligros a los que se va a enfrentar, Martín idea un plan en su cabeza, el cual deberá ejecutar en las próximas horas.

Habrá quién piense que las emociones negativas salvaron a Martín, sin embargo hay una que es la más dañina y paralizante en el ser humano, el miedo   . Esta habría aniquilado de raíz el futuro de Martín y su familia.

En el anterior post , contemplamos la penosa situación de Martín.  Pequeños roedores constituyen la dieta de la familia. Lleva sin llover toda la semana, la alegría  y la luz ha invadido la lúgubre cueva que cobijaba a su familia. . En esas circunstancias, a Martín le llega la inspiración  tras muchas circunvalaciones de sus pensamientos positivos, le salen los planes a borbotones, su creatividad  se dispara, incluso hace bromas  sobre la nefasta situación en la que se encuentra.

 

Sabe que sin ayuda no podrá abatir una gran pieza, dado que su pierna no está del todo curada, el tiempo se les acaba.

Con entusiasmo  y energía  renovada, decide ir , junto con sus retoños, en busca de una tribu cercana a su cueva, y con la que había tenido en el pasado intercambios beneficiosos para ambos. Les propone fabricar una gran balsa con la que arribar a una llanura donde suelen pastar grandes herbívoros.

 

Neardental

 

La tribu amiga, recuerda con regocijo cuando celebraron juntas en el pasado, la caza conjunta de un mamut. Las risas, la alegría y la mutua confianza reinante, sellaron una amistad que ninguna catástrofe podría ya romper.

Se ponen manos a la obra, con los útiles de que disponen, cortan abundantes cañas de bambú, y con hebras vegetales anudan su balsa, tejen su futuro. La balsa tiene buena pinta, parece incluso que surcará la llanura inundada.

 La gran inteligencia social de Martín, le permitió granjearse la amistad de la tribu.

El buen ambiente reina en la expedición, el trabajo en equipo  fortalece su futuro y aumenta sus expectativas de vida. La esperanza  actúa como motor que aúna voluntades en pos de un bien común.

Martín se muestra orgulloso  del resultado se su pericia social  y manual, así lleva construyendo su identidad y autoestima a lo largo de sus escasos 21 años. Sus hijos le miran en clara señal de admiración  por lo que su padre ha conseguido, él lo capta, y esto a su vez le reafirma.

Acabado el trabajo, se suben los mejores cazadores de la tribu amiga y nuestro Martín, el cual ya forma parte de la nueva tribu. El viaje ya lo contaré en el siguiente post.

Gracias por tu atención.

 Los subrayados de color rojo representan emociones positivas, y los amarillos fortalezas.

 

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