Manifiesto Optitud

parto de la base, de que me va a ser del todo imposible poder poner las palabras exactas que describan lo que todos vivimos, en la presentación del concepto Optitud . No obstante lo intentaré.

Para mí no era una conferencia cualquiera, era ” La Conferencia “. Estar rodeado de familiares y de mis mejores amigos, hicieron del evento una acumulación de emociones positivas de tal calibre, que mi tejido emocional no podía absorber ni una sola gota más de emoción más.

Mucha preparación previa, ya que quería expresar con toda la pasión y ciencia, lo que la Optitud ha significado en mi vida. Optitud sin la cual, no me hubiera subido nunca al estrado del Hotel Muga de Beloso.

El concepto Optitud  va más allá que la simple fusión de Optimismo y Actitud, que dicho sea de paso, de simple no tiene nada.

Os describo los ingredientes principales :

  • Relaciones positivas  : Son el oxígeno que mantiene encendida la llama, esa fuerza interior que impide nos dobleguemos ante los puñetazos que nos da la vida. No me refiero tanto al número o la frecuencia de contactos, sino a la calidad de los mismos. Son esas relaciones que aportan significado a nuestra vida y que nos hacen crecer como personas.
  • Lucha  : La Optitud, tiene como cualidad esencial la lucha, mantiene viva la llama, la esperanza de que lo malo, también es pasajero, y nunca, nunca, se rinde. La adversidad es su reto, su desafío, es su ” Golliat “

LUCHA

  • Momentos  : La vida son momentos. Nos pasamos la mayor parte de nuestras vidas trasladándonos al pasado o al futuro sin disfrutar del presente, sin saborear lo cotidiano. La vida es aquello que pasa mientras hacemos planes.

Carpe Diem

  • Emociones positivas : Consciente de su importancia, Optitud las incorpora en su repertorio cognitivo conductual, y expresa a diario emociones como la risa, la admiración, la serenidad, el orgullo, alegría, gratitud, bondad, interés, esperanza, inspiración, diversión, sobrecogimiento y amor

Ríe

  • Rebeldía creativa  : Optitud se sirve de las normas, no al revés. Si nota, que estas van a perjudicar claramente al conjunto, al bien común, y a él mismo, no las sigue y se las salta. No le gustan las imposiciones irracionales, absurdas y faltas de rigor. La rebeldía tiene un claro fin, que es la mejora del entorno, de los equipos, de uno mismo. Necesita la Optitud, sentirse único dentro de la inmensa humanidad que nos reduce a la mínima expresión.
  • Ajeno a las modas  : No hay nada peor para un “ Optitudiniano ” que una moda. Es motivo suficiente para no seguirla. Y cito a Groucho Marx 

” Nunca pertenecería a un Club, que me admitiera a mí como socio “

  • Entorno  : La Optitud necesita entornos inspiradores, aquellos en los que alejados de ruidos y personas negativas, fluyen las emociones positivas que permitan multiplicar nuestros recursos cognitivos. Entornos Zen, donde la naturaleza cobra un papel preponderante, son los lugares escogidos para desarrollarnos y para conectar con nuestra esencia.
  • Pensamiento positivo aplicado : Visualizamos nuestro mejor futuro posible y nos ponemos manos a la obra. Y aquí os dejo otra frase, esta de Uri Gheler, que después de doblar cucharas, se dedica a encontrar petróleo para importantes petroleras

 ” No sé como, pero siempre he pensado que me iban a suceder cosas positivas, esto ha actuado a modo de imán “

  • Social  : Como dijo Stephen Covey, de la dependencia pasamos a la independencia y de esta a la interdependencia. La Optitud, es una característica del ser humano eminentemente social, este es su caldo de cultivo, crecimiento y fortalecimiento. El ser humano es un ser social, y seguro que tenemos el Gen Optitud  ” transmitido de generación en generación. Este gen es un gen que se activa con el contacto con otras personas, con relaciones positivas. Sin ellas languidece y desaparece.
  • Valor  : Consciente de la adversidad, y calculando los pros y los contras, la persona que posee Optitud, se enfrenta con una voluntad de hierro, decisión firme, y valor , al monstruo de 7 cabezas. Es lo que hizo que me subiera a un escenario delante de 1000 personas, cuando presenté a Emilio Duró en el Teatro Gayarre de Pamplona. Y aquí os dejo otra frase, esta de uno de los personajes más optimistas de la historia, Winston Churchill

” El éxito no es definitivo, ni el fracaso es total, lo que cuenta es el valor de seguir adelante “

  • Honestidad  : Las personas que poseen Optitud, tienen un firme e inquebrantable código ético, y si para conseguir sus objetivos implica pasar por encima del prójimo, esos no serán nunca más sus objetivos. Tiene en cuenta a las personas, y no los traiciona nunca. Nuestro código no muta, no se adapta a las corcunstancias o las personas, es el que es y es ajeno al paso de tiempo. La combinación de valores asentada en lo más profundo de nosotros, nos guía a modo de faro en la noche oscura en la que remamos hoy en día.

Fue para mi toda una catarsis emocional la presentación del jueves, me costó aterrizar un par de días, y esa noche me costó mucho conciliar el sueño

La Optitud, es más que un libro, es más que los 15 € que cuesta, es una forma de entender la vida de aquellos que decidimos hacer caso a esa llama interior, aquellos que nos enfrentamos con valor y valentía a las adversidades, aquellos que pensamos que detrás de nuestra existencia, debemos dejar una estela positiva.

A modo de estela os dejo esta preciosa cita .

Gracias por estar siempre ahí.

Un abrazo muy fuerte, os dejo el vídeo final de la confe, el cual me lo descubrió el gran orador y actor

Angel Martínez Maestre ( @angelmmaestre )

Protector solar

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